Trabajar a temperaturas extremas

Trabajar a temperaturas extremas - Prevención de riesgos laboralesUno de los factores a tener en cuenta a la hora de hacer una correcta prevención de riesgos laborales son las condiciones ambientales a las que están expuestos los trabajadores durante el desarrollo de su actividad diaria: no es lo mismo trabajar a una temperatura agradable que a temperatura elevada o muy baja.

El perfil de los trabajadores afectados

Normalmente, cuando se habla de temperaturas extremas en el trabajo se asocia automáticamente a actividades que se realizan en el exterior, es decir, el sector de la construcción, jardinería, agrario o puestos de venta ambulantes, entre otros. Sin embargo, también hay otros sectores que se ven afectados por estar expuestos siempre a las mismas condiciones temperamentales: hornos de fundición, cocinas de restaurantes, industria agroalimentaria (con sus respectivas cámaras frigoríficas y almacenes fríos), etc.

¿Qué puede pasar al trabajar en temperaturas extremas?

Una persona necesita que su cuerpo tenga una temperatura corporal media de 37º para funcionar con normalidad. Cuando el ambiente exterior es restrictivo induce al cuerpo a sufrir estrés térmico y variar esta temperatura. En casos de mucho calor se puede producir una hipertermia o golpe de calor, mientras que los casos de frío extremo pueden ocasionar una hipotermia.

¿Qué riesgos puede ocasionar trabajar con mucho frío?

  • Ayuda a la aparición de cuadros de hipotermia y congelación de miembros (dedos, pies, orejas, etc.).
  • Contribuye a que aparezcan enfermedades, por ejemplo, bronquitis, neumonía o gripe.
  • Puede provocar el desarrollo de enfermedades crónicas, tales como reumáticas, respiratorias o cardíacas.
  • Favorece que se produzcan accidentes laborales como caídas en suelos resbaladizos, con hielo o nieve, así como accidentes producidos por intoxicación a consecuencia de la utilización de estufas o braseros que pueden hacer mala combustión.
  • Otros tan variados que van desde la incomodidad a problemas musculoesqueléticos, pulmonares, oculares o de oído, pasando por el deterioro de la ejecución física y manual de las tareas, o la pérdida de la fuerza y de la agilidad.

Prevención de riesgos laborales en ambientes muy fríos

  • Utilizar ropa de trabajo especial y adecuada, recomendablemente cortavientos. Vestirse por capas para potenciar el efecto aislante, sin dificultar el movimiento del trabajador. En caso de mojarse, sustituir la ropa húmeda por seca.
  • Seguir una alimentación rica en calorías e incrementar la ingesta de bebidas templadas, dulces, sin cafeína y no alcohólicas, para evitar la deshidratación.
  • Realizar pausas laborales para relajar músculos e ingerir alimentos en áreas de descanso establecidas y protegidas del frío.
  • Tener en cuenta que las herramientas o los equipos de trabajo se deben poder utilizar con las manos protegidas con guantes.
  • Intentar reducir el número de horas de trabajo a baja temperatura, alternando otras actividades en el seno de la empresa donde se desarrolle la actividad laboral.
  • En el caso de cámaras frigoríficas, respetar los tiempos de trabajo y descanso estipulados por normativa:
Temperatura interior Jornada Descanso de recuperación por trabajo ininterrumpido en la cámara
0 a -5º Jornada normal 10 minutos cada 3 horas
-5º a -18º 6 horas 15 minutos cada hora
Inferior a -18º 6 horas 15 minutos cada 45 minutos

Por el contrario, ¿qué riesgos puede ocasionar trabajar con mucho calor?

  • Quemaduras
  • Aumento de la transpiración.
  • Incremento de la frecuencia cardíaca, disminución de la capacidad de concentración.
  • Se agraven dolencias previas como enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales, cutáneas o diabetes, entre otras.
  • Se produzcan dolencias derivadas del calor como erupciones cutáneas, calambres, síncope de calor, deshidratación, desmayos, agotamiento por calor.
  • Producirse un golpe de calor: con síntomas de agotamiento, elevación de la temperatura corporal, sudoración excesiva, mareos, vértigos, lipotimias, dolores y calambres musculares, disminución del apetito, dolores de cabeza, entre otros.

Prevención de riesgos laborales en altas temperaturas 

  • Utilizar sistemas de ventilación y refrigeración.
  • Ropa de trabajo especial, dependiendo de la actividad a desarrollar.
  • Control del tiempo de exposición. Permanecer en lugares frescos, en lo medida de lo posible.
  • Hidratarse continuamente: beber agua y evitar tomar bebidas alcohólicas, café, té y bebidas muy azucaradas.